Deborah Charles y Susan Heavy - Columnistas de Reuters
Después de un combativo debate que revitalizó la campaña de Barack Obama para conseguir un segundo mandato, el presidente demócrata y su rival republicano, Mitt Romney, retomaron el ritmo de sus actividades electorales con la intención de conquistar a los pocos votantes indecisos.
Cuando faltan 20 días para las elecciones del 6 de noviembre en Estados Unidos, los compañeros de fórmula de los candidatos a la presidencia acudieron a programas de televisión para reclamar la victoria de sus respectivas campañas en el segundo debate de Obama y Romney.
El compañero de Romney, el representante Paul Ryan, aseguró en el programa "Good Morning América" de la cadena ABC que Obama no logró detallar un plan convincente para la recuperación económica del país; "no pudo justificar su gestión sobre el déficit y la creación de empleos", espetó. El vicepresidente Joe Biden, que visitó el programa "Today" de la NBC, aseguró que el mandatario "realizó un gran debate. Romney tiene retórica, pero no demasiada sustancia", insistió.
El presidente demócrata estará de visita Iowa y Ohio, mientras que su oponente realizará eventos de campaña en Virginia.
Se considera que los tres estados poseen tendencia volátil y podrían inclinarse a favor de cualquiera de los dos candidatos en los comicios presidenciales.
Los sondeos emitidos inmediatamente después del último debate dieron la ventaja a Obama.
Sin embargo Romney, un ex asesor corporativo que afirma que su experiencia en negocios le ayudará a sacar adelante a la economía estadounidense, obtuvo puntos cuando destacó las promesas incumplidas de Obama vertidas en la campaña de 2008.
Sin embargo, el impacto del debate del martes no se conocerá por completo hasta dentro de un par de días. Romney disfrutó de una mejora en los sondeos tras su duelo con Obama el 3 de octubre, pero en las últimas encuestas ambos candidatos aparecen de nuevo codo a codo en la intención de voto.